Quien pudiera ser mileurista
Ya hace tiempo que oímos hablar de los mileuristas. De los problemas que tienen estas personas para llegar a fin de mes, mientras hacen frente a un alquiler, una hipoteca o demás gastos. Pero para muchos, llegar a ser mileurista sería una autentica bendición. Sin darnos ni cuenta, ha aparecido otro colectivo con problemas que reclama la atención y ayuda de los sindicatos y las empresas, los submileuristas.
En España, uno de cada tres trabajadores cobra menos de 1.000 euros al mes. Más concretamente, son un 36,4% de los trabajadores españoles los que tienen un sueldo que no alcanza los 12.000 euros anuales. Y entre los menores de 24 años, esta cifra supera el 60%. Con un sueldo de estas características es imposible tener problemas para pagar el alquiler a fin de mes, por qué directamente no se puede ni alquilar un piso.
Hoy por hoy, los sindicatos tienen una auténtico reto por delante: conseguir en la negociación colectiva que todos los empleados sean, como mínimo, mileuristas. Se espera que ningún convenio de trabajo suponga un salario inferior a los 14.000 euros brutos anuales, ni siquiera en las categorías más bajas. Pero no va a ser tarea fácil. La patronal ya ha advertido que el contexto económico no invita precisamente a las reivindicaciones salariales. Por ahora, las empresas parecen más preocupadas en esquivar la crisis que en ampliar los sueldos de sus trabajadores.
Las palabras salario digno aún suenan muy lejanas. La Carta Social Europea estipula que un salario digno es aquel que supera el 60% del salario medio de un país, que en España se sitúa en torno a los 20.000 euros anuales. Hoy por hoy, muy pocos empleados han visto crecer sus nóminas a final de mes.
De momento, en Catalunya sólo se han alcanzado 16 convenios que afectan a unos 400.000 trabajadores. Esto significa que por ahora, serán los trabajadores los que tendrán que buscarse la vida por su cuenta. Y una buena manera de hacerlo, es enfocar su formación hacia profesiones que ofrecen mejores condiciones, o bien cursar los estudios que más demandan las empresas. Hablamos de empleos como los de comercial, programador, diseño web o bien instalador de sistemas, y de estudios como los de FP, en el que la mayoría de las empresas tienen fijado su punto de mira.
